may
02
2008

Son casi las dos de la madrugada y no he podido conciliar el sueño, mi cuerpo arde, mi mente divaga entre fantasías calientes y tan cachondas que no puedo resistir al impulso de correr mis bragas y tocarme el clítoris para saciar la sed desexoque me carcome.
Pero esto ya no me basta, puedo masturbarme pero no me es suficiente, ya no aguanto… necesito más y me desespera el no poder conseguirlo.
Enciendo la luz como buscando alguna solución que me ayude a apagar el fuego que llevo dentro y de repente lo veo…ahí quieto y espectante está el ordenador que me invita a navegar por las redes sexuales de la web.
Excitada por la necesidad y la emoción de probar cosas nuevas encendí la máquina y me dispuse a buscar sitios llenos de hombres calientes y hambrientos de sexo.
Me sorprende cómo un simple nick que hace ilusión a una diosa del amor pueda servir de anzuelo; me invitan a varios privados, enciendo la web cam y comienzo mostrando y tocando missenospara quienes están del otro lado.
Pero luego sólo uno llama poderosamente mi atención, aún antes de verlo su nombre despierta cierta curiosidad en mí, Sansón, quizás su mitológica fuerza y poderoso cuerpo hace que me excite aún más.
Mientras entablamos un acalorada conversación le pido su correo para que podamos estar más tranquilos sin que nadie más delchatnos moleste. Una vez ahí conectamos las web cam y los micrófonos, tiene la voz tan firme y un cuerpo magnífico…todo él es un ejemplar de masculinidad.
Me dice que lo caliento mucho y que quiere ver toda mi piel, por eso me quito la blusa desprendiendo muy sensualmente los botones que restan, luego desabrocho el sostén y dejando al descubierto mis armónicos senos.
El baja la web cam y me dice: Mira lo que me estás provocando…mientras me muestra su pene grueso y firme acorralado entre esos grandes dedos.
Cuando le confieso que me encantaría tenerlo dentro de mi boca y succionar cada centímetro, al instante siento como mi vulva se humedece y me pide acción, corro la silla y bajo lentamente mis bragas a la vez que abro las piernas y subo una al escritorio para que él puedo admirarme por entero.
Comienza a tocarse y a decir frases muy cachondas, me pide que haga lo mismo, entonces pellizco mis pezones erectos, lamo con gusto mis dedos y bajo hasta el pubis para acariciar mi vagina húmeda frenéticamente.
Estoy muy caliente y necesito sentir que tengo su pene dentro, por eso busco en un cajón a mi mejor amigo, un dildo que me sabe dar lo que quiero. Lo inserto por entero en mi vagina y comienzo a balancearme frenéticamente mientras le digo lo mucho que me gusta y lo rico que se siente.
Durante un buen rato sólo se dejan oír muchos mmm, haaa, hooo que inundan la habitación y hacen subir aún más la temperatura.
Mientras jugueteo con el consolador dentro y manoseo mi vulva le digo entre jadeos que imagino su cuerpo desnudo sobre el mío penetrándome con furia con su grueso y firme pene… ni siquiera termino de decirlo que me vuelvo loca de éxtasis.
Enfoca la web cam para que vea su miembro, experimento tanto placer al notar cómo de su verga dura sale a borbotones cantidades de blanco semen que mis orgasmos no tardan en llegar, por lo que me retuerzo y vibro recostada sobre la silla.
Esta noche fue fantástica, ya son más de las 5 de la madrugada pero estoy satisfecha, mi vulva se relame por el dulce placer que vivió, ahora puedo dormir tranquila, relajada y muy, muy contenta sabiendo que cada noche tengo una cita con el ordenador.
Etiquetas clítoris, consolador, cyber sexo, dildo, msturbación, Mujer, orgasmos, pene, placer, sexo, Sexualidad, verga
Categoría Relatos Eróticos
1 comentario
Publicado por
AfroditaMuy buen relato pero esa mujeres como la que cuenta este relato... yo pienso que esas mujeres asi llena de fuego ya no existen. estan mas perdidas que bin laden... bueno saludos de este Cubano loco byeeee