
No hay nada más difícil en este mundo como conseguir un orgasmo simultáneo entre un hombre y una mujer, pero ¿por qué de esa dificultad? ¿Es por motivos psicológicos o físicos?
No cabe duda de que la compenetración, la comprensión y la comunicación ayudan a conseguir la simultaneidad, pero ¿a qué no conoces la razón principal?
Se debe a la diferencia entre el orgasmo femenino y el orgasmo masculino. Mira, para que te hagas una idea, el orgasmo masculino es como una montaña rusa. Poco a poco llega al clímax (que sería la parte más alta de la montaña rusa) y luego cae de golpe hasta la nada.
Por otro lado, el femenino es más como una noria. Poco a poco llega al clímax, y luego, poco a poco va bajando hasta el punto de inicio, pero, y he ahí la gran maravilla, no se detiene en la nada, sino que prosigue su ascenso, pudiendo llegar, de nuevo, al clímax.
¿Ves ahora la diferencia?






























