
En el controvertido mundo de los fetiches todo está permitido. Claro que siempre debemos aclarar que una fantasía de esta naturaleza requiere del consentimiento de todos los involucrados.
Una práctica bastante común dentro del universo de preferencias sexuales se denomina “Pony Boys” y “Pony Girls“. Se trata de una experiencia BDSM (sadomasoquista) que consiste en convertir al individuo que cumple el rol de sumisión o esclavitud literalmente en un caballo.
Durante la experiencia, la persona sometida reniega hasta de su condición humana y se comporta como un animal de carga excitándose con dicho comportamiento. Es montad@ por su pareja, y su atuendo incluye arneses y frenos que se fabrican especialmente para este tipo de prácticas y pueden adquirirse en sex shops especializados. También suelen colocarse guantes y calzados especiales con forma de cascos de caballos.
El objetivo de esta práctica por supuesto es la obtención de placer por parte de ambas personas. Y eso incluye largas sesiones de sometimiento en la que claros códigos son respetados a modo de reglamento en un juego de obediencia y poder.
Uno es el amo, el otro es quien acata las órdenes. Ambos obtienen lo que desean manifestando toda su libido a través de una fantasía salvaje y llena de erotismo. ¿Te animas?
Publicado por otelo en Curiosidades, Hombre, Homosexualidad, Juguetes Sexuales, Mujer el 4 Febrero, 2008



