El delgado límite entre pasión y violencia

bondage1070.jpg

Si nunca tuviste experiencias de “violencia” (entre comillas) sexual o prácticas abiertamente sadomasoquistas, tal vez esta pregunta no te resulte atractiva. Pero si has pasado por relaciones sexuales que incluyen alguna que otra suave palmada, te interesará saber esto…

“¿Cómo pasé de aquella inocente nalgada a este traje de látex y látigo en mi mano?”. Es lo que muchos se preguntan. Situaciones que se iniciaron como inofensivo juego erótico hoy son tormentosas relaciones sadomasoquistas. ¿Cuál es el límite?

Como todo en cuestión de sexualidad es tan personal como ambiguo y los límites son tan difusos como pueden serlo los que delimitan los vínculos entre las personas y sus actos. Pero hay indicios y debes aprender a identificarlos, tanto si te interesa avanzar en un “peligroso” juego, como si no quieres dar un paso más en ese escabroso terreno.

Por lo general hay manifestaciones físicas leves en el inicio: palmadas, suaves mordiscos, vehemencia en los movimientos. Lentamente estas técnicas irán incrementándose y debes estar atent@ al momento en que comienzan a resultar realmente fuertes o producir dolor, por leve que éste sea.

También es probable que frases sueltas, dichas al azar, hablen de ciertas fantasías que “sería lindo concretar”, y juegos del tipo “quédate con las manos juntas, sin hacer nada…déjame a mi“. De estas frases a terminar esposad@ a los barrotes de tu cama suele haber muy pocos pasos.

Consentir una fantasía, no implica aceptar cualquier propuesta. El diálogo franco, la expresión sincera de lo que “te gusta” y lo que “te disgusta“, puede dejar claramente marcados los límites que no estás dispuest@ a trasgredir.

Pon atención, y no aceptes “por amor” cosas que no te satisfacen plenamente, pues sin quererlo podrías terminar enredad@ en los oscuros pasadizos de una mentalidad sadomasoquista extrema.

Recuerda: cualquier cosa, en su justa medida, es bueno.


  1. lachiuqis

    Es verdad que asi se empieza el masoquismo pero yo creo que no tiene nada de malo jugar con esas consa en el sexo. por ejemplo mi esposo y yo en cunado estamos teniendo sexo el me dice que tiene la fantasia de verme con alguien mas teniendo sexo pero del dicho al echo no creo que este en serio cuando dice esas cosas eso lo dice por que esta caliente pero ya nadamas se le pasa y no creo que quiera algo asi esa es mi opinion.

    1. Jose Antonio

      Soy hombre y estoy de acurdo con lachiugis ya que esa fantasia es casi en todos los hombres.

  2. pat

    Soy practicante del bdsm y mi rol es sumisa. Siempre tuve esas fatasìas pero mi esposo las consideraba “depravaciones” asì que encontrè una pareja con la cual pude llevar este juego a lìmites increibles, pero obviamente, todo consensuado.
    La fantasìa de muchas mujeres es la violaciòn. Pero practicada por su pareja, es decir, formando el entorno, el juego.. rol, vestuario, accesorios… dentro del bdsm el bondage (ataduras suaves), el spank (nalgadas) y uno que otro artilugio nos lleva al cielo a quienes como yo, vemos el bdsm como una pràctica libre, segura y consensuada. No juzgo a nadie pero hay quienes lo llevan al extremo, causando dolor o inclusive lesiones. Todo en el sexo està permitido siempre y cuando en la pareja ambos estèn de acuerdo.

Haz un comentario

Patrocinadores