
Es sabido que el cuerpo humano en su totalidad es una fuente inagotable de placer. Las caricias y estímulos aplicados correctamente en cualquier parte del cuerpo producen sensaciones indescriptibles de goce y excitación. Pero expertos estudiosos han detectado la existencia de 9 puntos precisos en la anatomía del hombre, que estimulados de la manera correcta son la puerta de entrada al paraíso.
Si eres hombre te interesará conocer tus propios disparadores eróticos. Si eres mujer querrás saber cuáles son esas teclas que manipuladas con el virtuosismo de un pianista, pueden hacer que tu compañero delire de placer. Esta es la primera entrega y debemos aclararte que el orden de enumeración no responde a un orden de prioridades. Toma nota…
Los pezones: por lo general el hombre no está acostumbrado a ser estimulado en esta zona por su compañera, de hecho en muchos de ellos pasa totalmente inadvertido como punto erótico para su estimulación. Sin embargo se trata de una área altamente erógena que puedes descubrir o redescubrir en los juegos previos con tu pareja.
Una estimulación adecuada consiste en lamer suavemente desde la zona más externa de la areola y acercarse en círculos hacia el interior, mordiendo suavemente el pezón al llegar a él. Recuerda que puedes hacerlo con mayor firmeza que la que usa el varón en el pezón femenino. Estos círculos de lengua, realizados con velocidad y presión son de gran eficacia en la excitación masculina.
Un tip: haz este juego con un cubo de hielo en tu boca, la sensación de frío extremo sensibilizará la zona y tu compañero sentirá más vigorosamente tus maniobras. La infinita cantidad de terminaciones nerviosas del pezón, harán el resto.



