Vaginismo: un desafío para los hombres

El vaginismo es la pérdida del manejo voluntario de los músculos del periné que rodean la vagina. En el momento del coito, estos músculos se contraen haciendo imposible la penetración.
Esta situación requiere una gran dosis de paciencia por parte del varón, quien al ver frustrados sus intentos de penetrar a su compañera, suele atribuirlo a una falta de deseo de parte de ella, o a un rechazo implícito a la actividad sexual con él, etc. ¿Es así? ¿Cuáles son las causas?
Por lo general, y descartando causas físicas, el vaginismo está motivado por factores psicológicos en la mujer, muy relacionados a su educación y cultura. El vaginismo es una exteriorización de temores a la sexualidad, fantasías compulsivas, miedo al embarazo, contagio de enfermedades o desprecio posterior por parte del varón.
Si bien este trastorno debe tratarse psicológicamente es fundamental la ayuda que el hombre pueda brindar a su compañera que padece vaginismo.
El hombre debe ofrecer confianza, avanzar lentamente en el terreno de la sexualidad e inducir la relajación paulatina en un clima apropiado. La mujer que sufre vaginismo necesita sentirse deseada, en una relación de confianza mutua y comprensión por parte de su pareja.
Los juegos preliminares son fundamentales en estos casos. Masajes eróticos prolongados, estimulación sutil de las zonas erógenas, caricias y besos, garantizan buenos resultados en el tiempo.
Hay mujeres que padecen episodios aislados de vaginismo que también suelen resentir la relación. En cualquier caso una consulta ginecológica descartará cuestiones orgánicas y recomendará el tratamiento más adecuado.
El varón deberá aceptar que no se trata de una patología que desaparecerá mágicamente, sino que hará falta paciencia, contención y gran afectividad.
Publicado el 5 Mayo 2008 – 7:32 am | por otelo |

lector de feeds





















