Zonas erógenas desconocidas de la mujer (II)

¿Acaricias sus nalgas y les molesta? ¿La besas en el cuello y no reacciona? Quizá estés activando los botones equivocados o no lo estás haciendo con estilo.

Pero si la estimulación no te funciona en las zonas erógenas conocidas, entonces intenta estas zonas menos evidentes y que harán de ti un amante más sofisticado:

Muñecas

¿Jamás se te había ocurrido? Pues pon las palmas de ella hacia arriba y toca sus muñecas con la punta de tus dedos y continúa hasta sus antebrazos mientras le dices cosas lindas.

Cuando veas que le gusta lo que el haces, atrévete a usar tus labios y lengua para besar, lamer y mordisquear suavemente sus muñecas.

Tobillos

Mientras hacen el amor o durante los juegos previos, lleva con suavidad uno sus tobillos  hacia tus hombros y frótalos con masajes firmes con las manos hacia atrás.

Bésalos –sin mordisquear – y haz pequeños círculos con tus dedos para agregarle la dosis de erotismo.

pies

Pregúntale a un amigo fetichista de pies para que te diga las mil y un cosas deliciosas que se logran hacer con los pies.

Te recomiendo que utilices un aceite esencial o una crema para frotar cada uno de sus dedos hasta llegar al talón. Hazlo con mucha presión, esto evitará que le den cosquillas.

Si los pies de ella están limpios, chúpale los dedos más pequeños antes de aplicarle la crema o el aceite.

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