La mujer en el Tantra

El Tantra difiere principalmente del sexo convencional en cuanto al rol de la mujer durante el coito. En el Tantra la mujer ya no ocupa un rol pasivo, el placer egoísta del hombre se hace de lado para que tanto hombre y mujer se abran a un universo corporal compartido.
En cuanto al orgasmo, éste no se rechaza, pero abandona el lugar privilegiado que se le da en el sexo común por una actitud contemplativa mutua entre ambos miembros de la pareja.
Antes de que reproduzca el orgasmo masculino, el hombre y la mujer logran una verdadera fusión entre ambos. Esta inmovilización prolonga los intercambios de forma indefinida, y una vez que el hombre se haya acostumbrado a él, la mujer obtendrá máxima estimulación.
En el Tantra, el cuerpo es considerado noble y puro – la mujer nunca es impura -, por lo que se derrumban los tabúes y se aprende a aceptar el cuerpo en su totalidad.
Asimismo, toda mujer es considerada tántrica por naturaleza, así no haya desarrollado este tipo de habilidades. En cambio, en el hombre el saber tántrico es aprendido, por lo que la mujer debe ser lo más receptiva y paciente para que su pareja pueda alcanzar los niveles de relajación, excitación y confianza que la lleven a ella misma al máximo placer.
Referido: Sexo Vida
Publicado el 6 Mayo 2008 – 11:42 am | por Venus |

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