Frigidez masculina, ¿qué hacer?
Es común confundir “frigidez” con “impotencia“. Mientras que la segunda (mejor llamada “disfunción eréctil“) es la incapacidad de tener una erección, la primera hace alusión a la falta de deseo sexual, en este caso por parte del varón.
Contrariamente a lo que popularmente se cree, los varones también atraviesan por etapas de “frigidez” y no siempre “están listos para el sexo” como la sociedad exige. ¿Qué hacer?
Las mujeres suelen apelar a todos sus recursos de seducción y obtienen una gran dosis de frustración cuando ven que éstos no resultan con su pareja. Comienzan a pensar que “ya no la ama” “que no le excita” y cosas por el estilo. Sin embargo el proceso de inapetencia sexual es mucho más complejo que eso y por lo general nada tiene que ver con los estímulos que provienen del exterior, sino con situaciones psicológicas que requieren otro tipo de intervención.
Algunas de las causas de la frigidez masculina suelen ser la excesiva presión laboral, incertidumbre frente al futuro, altos índices de estrés, conflictos económicos, etc. Y ésta situaciones pueden afectar tanto a hombres como a mujeres. Cuando se presentan estos casos de frigidez, suelen estar acompañados de apatías frente a otras circunstancias de la vida como el entretenimiento, los proyectos o los amigos.
Es fundamental frente a un caso de frigidez en el hombre, que su pareja se comporte de manera contenedora y comprensiva pues de lo contrario sumará gravedad al asunto. Una conversación adulta sobre las situaciones que angustian, un abrazo y una caricia a tiempo, y una lenta recuperación de aquellos estímulos que aportan tranquilidad y seguridad, son sumamente beneficiosos.
De todas maneras lo más recomendable es acudir en ayuda psicológica para poder hacer frente a las presiones que provienen de los mandatos culturales y que muchas veces son imposibles de ignorar.
Publicado el 6 Mayo 2008 – 7:00 am | por otelo |

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