
Entre las formas más conocidas y difundidas de anticoncepción se halla el popular diafragma. Este método es sólo apto para evitar embarazos y no protege en absoluto frente a posibles contagios de enfermedades de transmisión sexual. Un punto más a favor del condón.
¿Sabes cómo es un diafragma? ¿Sabes cómo usarlo?
Un diafragma es una media esfera fabricada en látex resistente con un borde más grueso en su exterior. Se coloca en la vagina y su presencia tapando el cuello del útero, impide que los espermatozoides penetren en él.
La recomendación para su uso debe realizarla un profesional, ya que existen diferentes medidas según cada mujer y no querrás que quede grande ni pequeño. Del mismo modo, una vez al año, debes acudir donde el médico que evaluará si ha cambiado la medida de diafragma recomendada para ti, especialmente si has aumentado más de 5 kilogramos o si has dado a luz o sufrido una cirugía de abdomen.
A su favor diremos que es altamente efectivo en la prevención del cáncer de cuello uterino y de contagio de herpes. Tampoco produce trastornos físicos ni modifica el ciclo menstrual.
En su contra diremos que requiere mucha “técnica” su colocación y que hacerlo mal tiene consecuencias graves. Requiere cierta anticipación su colocación (unas 4 horas) y no siempre cuentas con ese tiempo de “aviso” antes de una relación sexual. No protege, como dijimos, de ETS. No es apto para mujeres alérgicas al látex.
De todos modos sólo tú y tu profesional de cabecera pueden evaluar si el diafragma es un método anticonceptivo válido en tu caso.
Publicado por Romeo en Anatomía, Anticoncepción, Embarazo, Embarazo no deseado, Enfermedades de Transmisión Sexual, Mujer, Métodos de barrera, Pareja, Vida sexual el 6 Junio, 2008
Anticoncepción, cáncer, condón, diafragma, Embarazo, ETS, utero
