jun
06
2008
Es una noche espléndida, cálida y sin luna, ideal para conseguir intimidad en algún lugar público, mi cuerpo se enciende al imaginar todas las cosas que podríamos hacer dentro de lasinstalacionesdel hotel.
Por suerte la mayoría de los turistas ya se han ido, el próximo contingente se espera recién dentro de dos días, no puedo perder esta oportunidad, desde que llegamos no hemos tenido casi momentos de soledad, siempre había gente pululando por todos lados, ni siquiera se podía disfrutar de la piscina porque no cabía un alfiler.
Mi novio está recostado, yo miro por la ventana de la habitación y mis ojos se fijan en la piscina, está desierta y oscura, no se permite ingresar por la noche pero poco me importa, doy un brinco y me acerco sigilosa hasta la cama, ¿Cariño quieres que salgamos a caminar un poco y dar una vuelta?, se me ocurrió una idea genial que me gustaría enseñarte…
Lo tomo de la mano y nos dirigimos al jardín del hotel, ¿A dónde vamos? me pregunta, espera ya verás… nos sentamos en uno de los sillones cercanos a la pileta y empezamos a besarnos y toquetearnos un poco, la cosa se va poniendo cada vez más caliente.
Cómo te gusta encenderme en lugares públicos me dice agitado, sí sabes que me pone muy cachonda hacerlo sabiendo que corremos el riesgo de ser sorprendidos, me excita tanto el peligro, soy una adicta a la adrenalina y al sexo.
Me agacho y desabrocho con los dientes la bragueta de su pantalón y con lasmanosbusco su verga cada vez más dura para hacerla desaparecer dentro de mi boca, tengo una lengua muy ágil capaz de recorrer cada rincón de piel haciéndolo retorcer de placer. Mi vagina se humedece al escuchar sus gemidos, adoro verlo disfrutar mientras beso toda su hombría. Así, sigue así, me encanta… dice mientras se retuerce sobre el sillón.

¿Mmmm te gusta así amor? le digo mientras dejo que vea cómo mi lengua acaricia su pene, Sí! me encanta, sabes cómo me gusta que me lo hagas contesta extasiado. Lo beso por largo rato hasta volverlo muy loco y hambriento de sexo, me toma por la cintura y quita mi blusa dejando al descubierto mispechoserguidos y desnudos, hunde su cara entre ellos y mordisquea mis pezones.
Ven aquí le digo mientras me acerco al borde de la psicina, sabes que siempre desee hacerlo así….. rápidamente nos despojamos del resto de la ropa y nos metemos en el agua cálida y excitante.
Me siento sobre uno de los escalones y abro laspiernasdeseosa de sentir su carne, el hunde sus dedos dentro de mi vagina, acaricia mi clítoris y me vuelve loca de placer, los gemidos salen de mi boca uno tras otro al mismo tiempo que mi cuerpo se enciende y vibra con cada orgasmo.
Quiero sentir tu verga dura dentro de mí, bien dentro, hasta el fondo le pido mirándolo con ojos desenfrenados por el deseo, mi cuerpo hierve, siento cómo el fuego quema mi abdomen; fóllame bien duro, así, así…mmmm, haaaaaaaaaaa
El agua tibia choca contra nuestros cuerpos desnudos y sudados, sólo la luz de las estrellas deja ver el contorno tenue de los mismos pero esa proximidad al peligro, la sensación de que alguien puede estar observando alimenta mis ganas, me hace explotar de éxtasis; mi mente alucina imaginando diferentes las situaciones que pueden ocurrir ahí mismo.
El me toma por lascaderaspara darme la vuelta, me arrodillo sobre otros escalones para que me monte como si fuera una fiera salvaje. Agárrame de las tetas, así, así…. mi vagina late presurosa con cada embestida y se moja aún más cada vez que su verga entra y sale, tan caliente, tan gruesa, tan deliciosa.
La piel brilla, susmanosse deslizan acariciando suavemente todo mi cuerpo, los orgasmos son tan intensos que no puedo controlarme, cuando tengosexome convierto en un animal hambriento de carne, de placer y de éxtasis. Su pene se hincha y late en mi interior mientras despide todo el semen, me agrada esa sensación, me calienta y hace que consiga el mayor orgasmo.
Agitados y extenuados nos abrazamos y besamos dentro de la psicina; ¿Ya que estamos aquí vamos a nadar un poco quieres?, sí pero sólo un rato porque nos queda un asunto pendiente que terminar en la recámara, en la ducha y en el sofá… el se ríe y me besa con ganas; si mi vida todo lo que tú quieras, esta noche es toda nuestra.
Etiquetas amantes, Coito, noviazgo, orgasmos, Pareja, piscina, placer, relaciones sexuales, sexo, sexo en la piscina, sexo en publico
Categoría Noticias, Relatos Eróticos
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AfroditaUn día estaba con mi noviaen mi habitación. Estabamos haciendo tareas, pero la terminé besando. Ella se calentó y me dijo - oye,por qué no me mostrai tu pico- y yo le dije -claro,mi amor,si me mostrai lo tuyo-ella se bajó el pantalon y se sacó el peto. Entonces yo se lo mostré. Ella me dijo -cierra los ojos-,y puso mi pene entre sus tetas. Entonces me empezó a pajear.Me erectéyle dije - mira como esta de duro. Ella sin hablar se acercó y empezó a chuparmelo...