
Las fantasías sexuales son pensamientos o imágenes que nos ayudan a sentir sensaciones corporales placenteras, por ello se las considera fuente de crecimiento personal, sexual y de la creatividad. Como forman parte de nuestra imaginación, no tienen la limitación de lo posible ni pueden (o deben) avergonzarnos.
En nuestro “mundo sexual interno” podemos ser o hacer lo que tengamos ganas, ya sea para motivarnos sexualmente, excitarnos o divertirnos; incluso para tener ideas que aplicar con o en nuestra pareja.
A pesar de que son consideradas “tabú“, las fantasías sexuales son experimentadas por todos, ya sea como un flash involuntario al ver una persona atractiva o en forma de historia con principio y fin, como en una película condicionada.
Las fantasías tienen una función muy importante en nuestras vidas y por ello es vital darles rienda suelta, pues nos permiten expresar nuestros deseos sexuales y sentimientos; evadirnos de la rutina sexual en la que podamos hallarnos envueltos; aumentar o iniciar la excitación sexual (tanto en la masturbación como en una relación sexual de pareja); descargar o liberar tensiones y ensayar conductas sexuales que nunca tuvimos por miedo o vergüenza.
Publicado por BeSexie en Afrodisíacos, Curiosidades, Datos y Estadísticas, Hombre, Mujer el 6 Diciembre, 2007
