Truco para dar placer: fingir un orgasmo

Bueno o malo, no nos compete aquí discutirlo sino a enseñarte como hacerlo. Fingir un orgasmo tiene su propio arte, y como tal, no se puede abusar de él, o lo contrario perdería su eficacia.

Limítate a fingir una orgasmo cuando la situación en verdad lo requiera, como cuando tu pareja está pasando por momentos difíciles y no quieres herir aún más sus sentimientos.

Aquí, las instrucciones:

  • Crea el momento. Si has estado echada como un tronco toda la noche y de pronto empiezas a moverte como loca, ten por seguro que él se va a dar cuenta. De manera gradual, ve aumentando la intensidad de tus acciones para crear la ilusión de la gran “O”.
  • Usa tus cuerdas vocales. Es lo más sencillo: gime, gruñe, grita, susurra y di el nombre de tu pareja (pobre de ti si te equivocas en esta).
  • Respira. Los patrones de la respiración indican los cambios en el cuerpo. Aprovecha esto, haciendo más rápida tu respiración. Inhala y exhala con intensidad, y divide tu respiración en respiraciones breves y seguidas.
  • Mueve tu cuerpo. Retuércete en la cama, pon tensos esos músculos, y si puedes, convulsiona. Si combinas el movimiento, con los dos puntos anteriores tienes el éxito asegurado.
  • Aférrate de algo. Para darle más dramatismo, agárrate fuerte de las sábanas, la almohada, de la espalda y de los cabellos de tu pareja (sin hacerle daño, a menos que eso lo excite).

Suerte.


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