Probes, los invasores anales

Si bien el sexo anal está ganando la aceptación de más parejas día con día, no es la única y más audaz práctica sexual que se pueda realizar por esta vía alterna del cuerpo.
La exploración rectal, o para sonar menos técnicos, anal probing se ha hecho acreedora a una mala reputación gracias a las películas de ciencia ficción que la presentan como escalofriante y peligrosa.
¿Y en qué consiste el probing? Pues en insertar un objeto que permita explorar la cavidad anal hasta el intestino delgado con la finalidad de identificar algún problema digestivo, parásitos o la presencia de objetos extraños.
No obstante, de una dolorosa e indeseable práctica médica el probing ha pasado a ser un placer sexual que despierta curiosidad, y que ahora es facilitado por modernos y sofisticados juguetes sexuales llamados probes, o invasores anales como los llaman algunos.
Por lo general suelen ser más largos que los dildos anales o los butt plugs, aunque los hay de de diversos tamaños. Pero al igual que éstos tiene que pasar por el ritual de la lubricación, la relajación del esfínter y una penetración suave y lenta. Y claro, requiere el uso de preservativos y la realización de una buena limpieza después de cada uso.
Referido: Hot Sex Paradise
Publicado el 13 Marzo 2008 – 7:29 am | por Venus |

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