
Abraham se circuncidó a los 99 años. Así lo registra la Biblia en el libro del Génesis y desde entonces la vigencia de esta práctica quirúrgica hunde sus raíces en la ancestral tradición judeo-cristiana, aunque hay registros de esta metodología entre los egipcios y otras culturas anteriores.
Mientras que a principios del siglo XX, sólo un 25% de los niños en USA eran circuncidados, hoy en día a casi el 70% de los recién nacidos se les aplica este método higiénico-religioso. Pero en qué consiste exactamente?
La circuncisión es la ablación (extirpación) de la porción de piel del pene, llamada prepucio, que cubre el glande. Si bien este método tiene orígenes religiosos (se supone por cuestiones higiénicas de la época), hoy en día se practica de manera común como solución a problemas de inflamación de glande (balanitis), infección del prepucio (postitis), imposibilidad de retraer el prepucio (fimosis), entre otras patologías que encuentran en la circuncisión una solución definitiva.
La cirugía se lleva a cabo luego de la aplicación de cremas o inyecciones anestésicas (en niños muy pequeños) o anestesia general (en niños mayores). Cabe señalar que lo controversial de este método ha generado un abierto debate en la sociedad y encuentra muchos detractores que abogan por la prohibición de lo que ellos consideran una innecesaria mutilación. Y aunque algunos científicos sostienen que la circuncisión serviría para reducir los riesgos de contagio por VIH, tampoco esto ha sido demostrado de manera contundente.
Son bastante infrecuentes las complicaciones que pueden derivar de esta cirugía, como infecciones o hemorragias, pero ello depende en gran medida de los cuidados posteriores a la intervención. Es importante destacar que en la vida adulta esta situación no afectará (ni positiva ni negativamente) la normal vida sexual del individuo.
Publicado por otelo en Curiosidades, Datos y Estadísticas, Historia, Hombre, Mitos de la Sexualidad el 15 Enero, 2008
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