
El punto G no es exclusividad de las mujeres, como tampoco lo es el placer extremo; los hombres también tienen una zona “de explosión” que, si la estimulas convenientemente te abrirá la puerta a una nueva dimensión en el disfrute sexual.Así como el punto G femenino está “escondido“, el masculino también: se halla dentro del recto, a unos 5 centímetros del ano (ver ilustración) y no es otra cosa que la próstata que es un órgano glandular ubicado bajo de la vejiga y delante del recto.

Existen dos formas de estimulación una más intensa que la otra, pero para algunos hombres que no deseen ser estimulados por dentro, la segunda opción puede ser muy placentera también.
La manera de estimular el punto G desde afuera es presionando y masajeando con firmeza la zona del periné, que es la zona que separa los testículos del ano; resulta que en ese pequeño trayecto hay muchísimas terminales nerviosas que son muy sensibles y erógenas.
Cuando el punto G masculino es estimulado no sólo se consigue una mayor excitación, también produce un incremento en los orgasmos y en la eyaculación.
Publicado por BeSexie en Curiosidades, Datos y Estadísticas, Hombre el 18 Enero, 2008






























En verdad, prefiero que “NO ME ROMPAN EL ORTO!”