
El estrés, las preocupaciones y una rutina inflexible sumado a falta de comunicación en la pareja es el combo fatal para el deseo; cuando muchos o todos estos factores ingresan en la vida de la pareja es muy fácil que la falta de deseo y la apatía sexual controlen la vida sexual y se pierdan las ganas de estar junto al otro.
Sin deseo difícilmente se logre excitación y mucho menos un orgasmo y, ante estos sucesos los amantes dejan de convocarse previendo los resultados de sus intentos.
Uno de los errores más comunes en la pareja es la creencia de que el deseo debe apracer por sí mismo, que no debe forzarse, simplemente esperar que la hora llegue… algún día. Otro saboteador del erotismo es la falta de comunicación y sinceridad: saber pedir y decir lo que se quiere a la hora del sexo con total franqueza es la clave para permitirle al otro amarnos como nos gusta y hacer lo mismo con el otro.Pero, una de las causantes máximas de la apatía sexual es el estrés cotidiano: Si nuestra cabeza está ocupada con problemas y preocupaciones, difícilmente podamos encontrarnos con el otro de manera plena y dispuesta; el deseo es inhibido y el cuerpo hastiado de problemas y el trajín diario exige descanso.
Otros de los fantasmas que es necesario alejar de la pareja son el Descuido, la Rutina, el Aburrimiento, el Pudor, los Bloqueos, las Expectativas y la Rigidez.
Para que la pareja no se enfríe hay que fijarse en los aspectos románticos de la relación y que el deseo sobrevuele cada momento, no sólo las sábanas. Usar la provocación y los juegos durante el día acabará con la rutina y el aburrimiento que también pueden quitarse introduciendo nuevos juguetes y roles a la vida sexual de la pareja.
Vencer el pudor y la rigidez que caracteriza a las personas muy serias e introvertidas, permitiéndose hacer y recibir placer de maneras “no convencionales” alimentará la llama de la pasión y mejorará la calidad de los orgasmos.
Sin expectativas, sin tabúes ni mitos, la relación sexual será mucho más placentera para los amantes que comenzarán a conocer los gustos del otro y los propios sin esperar nada a cambio; haciéndolo sólo por amor.
Publicado por BeSexie en Afrodisíacos, Mitos de la Sexualidad, Pareja, Problemas Sexuales, Seducción el 18 Febrero, 2008
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