
En una nota anterior hemos hablado acerca de las diferencias abismales que existe entre la pornografÃa y el mundo real, hoy continuó con mi debate desglosando más mitos y fantasÃas que pasan de lo ficticio a la realidad en el ambiente pornográfico.
Como ya les he comentado, este “arte” imita la sexualidad humana exagerando al lÃmite todas sus caracterÃsticas con la finalidad de que el sexo (en filmes, fotos, videos, etc) sea más atractivo y fuera de lo común.
- En la vida real los hombres no son máquinas de follar
Los seres humanos tienen un lÃmite, ya sean actores porno o no es imposible que se la pasen haciendo el amor mil horas seguidas, las escenas largas de sexo que se ven en la pantalla fueron grabadas por partes en diferentes momentos.
- En el sexo real la gente no es acróbata
Los filmes porno muestran formas inauditas de hacer el amor, dignas de contorsionistas y convengamos que en la práctica no todas las personas tienen ese estado fÃsico ni tampoco una agilidad asombrosa.
- En los filmes porno todo vale
Desde el ladrón que entra a robar y termina enredado entre las sábanas de la dueña de casa que es ninfómana, o el plomero que arregla las cañerÃas de la casa de una chica y esta como se excita le practica una felación, o los médicos cachondos que en vez de curar a la paciente le hacen el amor sobre la camilla del quirófano, etc.
Convengamos que estas situaciones no son moneda corriente en la vida diaria, si llegasen a suceder, son contadas las veces que lo hacen y no dentro de los parámetros que muestra la pantalla.
Toda la industria del sexo se aferra a las diversas fantasÃas de la población para hacer su negocio, cosa que por cierto es muy efectiva ya que genera ganancias millonarias.
Disfrutar de la pornografÃa, en justa medida sin llegar a extremos o perversiones, no le hace mal a nadie pero nunca se la debe tomar como un ejemplo a seguir porque lo único que se ganaria serÃan frustraciones y descontentos ya que sus parámetros son incompatibles con los de la realidad.
Publicado por Afrodita en Noticias, PornografÃa, Sexualidad el 21 Agosto, 2008
