
¿Las mujeres también pueden ser impotentes? Pues sí, no solo los hombres sufren la frustración de no poder experimentar placer. La impotencia femenina suele conocerse también como frigidez y se refiere a la poca o casi nula excitación en la mujer.
El problema de impotencia en la mujer comparte con el del hombre en que puede ser causado por factores físicos y principalmente psicológicos, con la diferencia que el desempeño sexual de la pareja toma mayor relevancia en la frigidez femenina.
Las causas físicas de la impotencia en la mujer incluyen disfunciones sexuales como la dispareunia, el vaginismo y la anorgasmia; y condiciones como menopausia, diabetes, mutilación genital, accidentes y toma de ciertos medicamentos que afectan la actividad sexual.
Las causas psicológicas son igualmente diversas como miedo a la violencia sexual interior, relaciones sexuales traumáticas, depresión, represión social, estrés, creencias religiosas, entre otras.
En cuanto al papel del hombre en la impotencia femenina, los problemas emocionales que tenga con él, así como los propios problemas sexuales que él esté atravesando (eyaculación precoz, impotencia) y un trato inadecuado de su parte pueden causar nervios, ansiedad, presión, desconfianza y hasta temor que bloqueen a la mujer.
Por último, tenga el hombre relación o no con la frigidez de su pareja es importante y necesaria para ayudarla a relajarse, a superar sus miedos, a sentirse más segura de sí misma, y a concentrarse más en el placer.
Publicado por Venus en Frigidez, Mujer, Mujer, Pareja, Pareja, Problemas Sexuales, Prácticas Sexuales el 22 Mayo, 2008
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