
El ver material pornográfico es admisible siempre y cuando esta actividad permanezca dentro de los límites “normales”, pero justamente la incógnita de muchos está en ¿cuánto porno es lo aceptable?
Es normal que una persona o una pareja de vez en cuando disfruten de filmes o revistas porno para avivar la libido o bien como divertimento, también que los adolescentes los adquieran influenciados por la curiosidad ya que están descubriendo la sexualidad.
Pero cuando la necesidad de conseguir todo tipo de material de alto calibre erótico se hace incontrolable, abusiva, e interfiere con las actividades diarias y relaciones personales, se atraviesa la barrera de lo sano para entrar en el terreno de la perturbación. Así como las Drogas y el alcohol, el sexo puede convertirse, para las personas predispuestas, en una terrible adicción.

La pornografía, en combinación con el placer solitario, hace que en la mente del individuo se cree un mundo irreal que lo domina, ya que solo en el momento que la consume puede alcanzar una plena satisfacción sexual, mucho más intensa que cuando tiene sexo con una persona de carne y hueso.
En esta época la industria del sexo ha encontrado su bálsamo en la Internet, existen millones de páginas pornográficas y una cantidad exorbitante de usuarios que las visitan a diario, siendo un gran porcentaje de éstos adictos a los sitios porno.
Publicado por afrodita en Masturbación, Pornografía, Problemas Sexuales, Sexualidad el 22 Julio, 2008
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