
La ansiedad y la angustia son los obstáculos más difíciles para una relación sexual placentera. Si tenemos relaciones, y estamos cargados de incertidumbre, indecisiones, e inseguridades, el placer se aleja y da paso al miedo y la frustración.
En ese contexto los problemas para eyacular son una de las posibilidades más frecuentes.
Abordar la dificultad de eyacular suele ser una tarea difícil, ya que no nos animamos a hablar de “eso que nos pasa” con la pareja ni los amigos.
Cuando no podemos eyacular, en la mayoría de las veces la razón puede ser una concepción machista de la vida, o de la sexualidad, ya que la eyaculación es considerada como la llegada a la meta y la prueba de la hombría. Esto genera una gran presión en el hombre.
Cuando surgen este tipo de presiones la relación sexual corre el serio riesgo de no ser un diálogo de piel, sudor, gemido. Deja de ser un encuentro, y se convierte en un examen difícil y penoso.
Una concepción machista, sumada a hechos traumatizantes puede transformarse, muchas veces, a la ausencia de eyaculación.
Sin ayuda profesional, en los casos recurrentes, esto puede desembocar a una difícil superación de este problema. Lo recomendable es animarse, y buscar las formas adecuadas para liberarse de tabúes.
La relación sexual puede volver a ser un encuentro con el placer. Generalmente esto solo depende de una decisión, vencer los miedos y pedir una consulta.
Referido: sexologia y Sociedad
Publicado por Don Juan en Hombre, Problemas Sexuales el 23 Junio, 2008





























