
11,000 personas por día contraen el virus del sida (HIV) sin distinción de raza, status social ni ubicación geográfica.
25 años han pasado desde los primeros reportes oficiales de casos de Sida. ¿Por qué aún la ciencia no ha podido dar con una vacuna eficiente?
Recordemos primero que el virus del HIV es un “retrovirus“, esto implica que es capaz de propagarse muy velozmente en el organismo de una persona y que cada vez que se copia a sí mismo, lo hace con una pequeña modificación. Aunque se desarrollara una vacuna para un tipo de virus, éste sería distinto al segundo siguiente y por ende la vacuna inútil.
También debemos recordar que las vacunas que todos conocemos y que nos han aplicado en nuestra infancia, son investigaciones que demandaron décadas y 25 años es aún relativamente poco para poder anunciar logros importantes.
Lo cierto es que en este momento se hallan unas 30 vacunas prototipo en fases de investigación y si los organismos oficiales y privados continúan apoyando económicamente estas búsquedas, las implicancias sociales de una vacuna (aunque su efectividad fuera baja), sería de gran impacto mundial.
Por el momento el único método parcialmente satisfactorio para evitar un potencial contagio es el preservativo.
Luchar y vencer al Sida es un desafío que enfrenta la Humanidad en este Siglo XXI y el primer paso debe ser una sexualidad responsable y protegida.
Publicado por otelo en Enfermedades de Transmisión Sexual, Historia, Hombre, Homosexualidad, Mujer, Noticias el 24 Marzo, 2008
