
Hacerle sexo oral a una mujer debe ser una experiencia sublime, realizada con absoluta confianza y cooperación de ambas partes para que ambos logren la excitación deseada.
En la entrada anterior, señalamos que debes cubrir la vulva con tu boca, aplicar distintos tipos de presión hasta encontrar la que más le excite a ella.
Ahora, sigamos con el centro máximo de la excitación femenina, el clítoris. Algunas mujeres tienen un clítoris muy sensible por lo que la estimulación debe empezar a ritmo lento e ir intensificándose de a pocos.
Es mejor tantear alrededor del clítoris y una vez que esté seguro utiliza tus dedos índices y en centro de la mano para ejercer presión entre los labios vaginales, y empuja hacia arriba.
Mueve la punta de tu lengua de un lado al otro del clítoris, cuando veas que ella ya está a punto de alcanzar el orgasmo intenta mordisquearlo con suavidad. A muchas mujeres les gusta sentir la estimulación de los dedos y la boca a la vez.
Cuando se está punto de alcanzar la gran “O” tus caricias deben ser rápidas y continuas, y no detenerse hasta llegar al orgasmo mismo.
Otras cosas que puedes hacer para excitarla más es soplar su vagina por los menos a unos 10 cm de distancia (nunca directamente). Intenta también hacer zumbidos mientras succionas para producir un efecto parecido al de los vibradores.
Publicado por Venus en Lesbianismo, Mujer, Pareja, Prácticas Sexuales, Sexo oral, Sexualidad, Vida sexual el 24 Julio, 2008






























