abr
25
2009
Sumamente turbador, así puede resultarte ver algunas películas porno japonesas. Los nipones se olvidan de las formas y a través de su producción pornográfica liberan dan rienda suelta a su visión delsexoincreíblemente fetichista.
La tecnología y el anime hentai han contribuido en buena medida a la difusión y surgimiento de nuevos géneros y materiales pornográficos.

Ya en los 80’s los juegos para computadora sexuales le abrieron la puerta la mercado masivo a la industria porno hasta que llegó la Internet y la “consolidación” de Japón como el primer productor de pornografía infantil en el mundo.
A pesar de la férrea censura en décadas pasadas, en las dos últimas las leyes japoneses fueron muy flexibles respecto a este tema por motivos de negocios. Y muy a pesar de la presión de Estados Unidos por endurecer la leyes, elmangalolicon y shotacon reportan ventas millonarias cada año.
La pornografía y el hentai son industrias enormes en Japón y cuya demanda creciente ha hecho que surjan numerosos subgéneros como el burusera (afición por las prendas íntimas de colegialas), chikan (manosea en transporte público), ningyou (juegos sexuales con personajes de anime) y muchos otros.
Y en cuanto a video, el porno japonés ha engendrado los JAV’s, los equivalentes nipones de YouPorn (la versión porno de YouTube), plagados de los cuerpos desnudos de colegialas japonesas.
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Etiquetas colegialas japonesas, fetichismo, jav, javporn, porno japon, pornografia infantil, pornografia japonesa
Categoría Pornografía
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Venus