
Cuando uno piensa en tríos sexuales, es común pensar también en promiscuidad y el riesgo a contraer enfermedades de transmisión sexual: aunque hayamos mantenido una actividad sexual cuidadosa, al entrar en contacto con una tercera persona estamos abriéndole las puertas a esta última posibilidad.
Por eso, antes de realizar un trío sexual las tres partes implicadas deben conocer el pasado sexual (reciente por lo menos) y el estado de salud de cada uno. Ya sea un amigo o un swinger, debes saber bien a quién estás metiendo entre tus sábanas, o las que compartes con tu pareja.
Toma las debida precauciones: higiene cuidadosa y métodos de barrera en óptimas condiciones. A menos que solo estés de voyeur en la alcoba, estás en riesgo de adquirir, sino es una enfermedad grave como el sida o la gonorrea, puedes contraer infecciones por hongos, ladillas, levaduras, entre otras.
Recuerda que algunas de estas enfermedades e infecciones no se manifiestan necesariamente en el corto plazo, así es que si has realizado un trío sexual sin protección o hubo algún inconveniente durante el coito (se te rompió el condón, te olvidaste de desinfectar los sex toys, etc.), no dudes en visitar al médico y hacerte una prueba de descarte paraque puedas dormir más tranquilo(a) y soñar con nuevas aventuras múltiples.
Publicado por Venus en Enfermedades de Transmisión Sexual, Fantasías, Pareja, Prácticas Sexuales, Tríos, Vida sexual el 25 Junio, 2008
enfermedades venereas, infecciones, promiscuidad, SIDA, swingers, Tríos, vnereas































[...] pueden derivar en prácticas sexuales más desenfadadas como las orgías, el sexo grupal y el intercambio de parejas (swingers), que implican un grado de promiscuidad [...]