Bien, eres hombre y, por fin, has conseguido una cita con esa chica que te vuelve loco, y ha aceptado en ir a cenar contigo. La llevas a un restaurante que está bien, no es lujoso, pero sí acogedor, así que parece que la cosa marcha. La conversación es agradable, ella está como un tren, y parece que conectáis. Pero ahora llega la cuenta. ¿Qué hacer?
1. Olvídate del orgullo machista de tener que pagar la cuenta. Esa época ya terminó hace mucho, así que no te sientas obligado a pagarla, ni fuerces el tener que pagarla, si lo haces la ofenderás y ella pensará que eres un machista.

2. Deja que ella te diga lo que quiere hacer. Pero no te lo dirá verbalmente. Me explico. La cuenta llega, el camarera la deja sobre la mesa. No le prestes atención, sigue con tu conversación. Si ella quiere pagar la mitad de la cuenta, tomará la cuenta, si no, la dejará donde está.
3. Haz lo que ella te haya indicado. Ahora, sí ella no tomó la iniciativa paga la cuenta, y tan feliz. Si te propuso pagar a medias, hazlo sin problemas. Pero si te ofrece pagar ella, no lo aceptes, en ese caso ofrece tú pagar a medias.



