Papilomavirus Humano, la importancia del diagnóstico

El papiloma humano (HPV) es un virus común que afecta tanto a hombres como a mujeres y del cual existen más de 100 diferentes tipos. Algunos causan verrugas comunes en manos y pies; aunque la mayoría no causan ningún síntoma visible y desaparecen por sí solos.
Los tipos de HPV que afectan el área genital son cerca de 30 y algunos de ellos pueden causar cambios en las células del revestimiento del cuello del útero que pueden convertirse en células cancerosas si no se realiza un tratamiento. Otros tipos de HPV genital generan verrugas y cambios benignos en el cuello, algunos de los cuales desaparecen por sí solos.
El HPV es altamente contagioso, así que es posible contraerlo con sólo exponerse una vez; de hecho, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dos terceras partes de las personas que tienen contacto sexual con una persona infectada desarrollarán una infección por HPV en un período de 3 meses. Esto conlleva a que, según estimaciones, una de cada diez personas es portadora del virus y una de cada cien tiene verrugas visibles.
La razón por la que este virus consigue tal índice de contagio es que existen pocos medios de prevención 100% seguros; de hecho, los preservativos pueden ayudar a reducir el riesgo pero al no cubrir todas las áreas de la región genital, no pueden prevenir la infección por completo.
Si una mujer portadora de HPV quedara embarazada existen riesgos de un aumento en las lesiones cervicales debido a las hormonas del embarazo y a la baja de defensas del sistema inmune durante el primer trimestre de gestación que se resuelve en el siguiente trimestre; aún así no se aconseja suministrar tratamiento no porque afecte directamente al bebé sino por posibles hemorragias. Afortunadamente para las mujeres con HPV el riesgo de contagiar al bebé durante el parto es muy bajo, por lo que no se debe evitar el mismo a causa del virus.
Este virus tiene en vilo a médicos y científicos desde hace más de veinte años, pero hoy existe una vacuna aprobada que puede suministrarse tanto en mujeres como en hombres jóvenes como método de prevención hasta que, finalmente, la vacuna tetravalente fue aprobada y su uso recomendado en mujeres de 9 a 26 años.

La OMS auspicia su uso como una forma efectiva de luchar contra el cáncer de cuello de útero y puede utilizarse en hombres para evitar que contraigan los cuatro tipos de cepas de HPV más dañinas y sería un aporte muy importante para atacar el circulo vicioso de los contagios.
El problema actual con la vacuna es que tiene un costo elevado sobre todo porque los tratamientos requieren de tres aplicaciones (inicial, a los 2 meses y a los 6) y cada una de ellas alcanza un valor aproximado de 135 €.
A pesar de que la vacuna mostró altísima efectividad, la misma no reemplaza los controles médicos habituales y no es terapéutica,
por lo que no brinda protección a las mujeres que ya se encuentran infectadas con el HPV.

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