Impotencia psicológica

La impotencia o disfunción eréctil es la incapacidad de mantener una erección apta para el coito y/o la eyaculación.
La gran mayoría de hombres ha experimentado un episodio de impotencia alguna vez en su vida, lo cual es algo normal y no preocupante. Sin embargo, la impotencia se convierte en un problema sexual serio cuando ocurre con frecuencia y por buen tiempo.
La erección es un mecanismo involuntario, y por lo tanto el hombre debe dejarse llevar solo por el impulso sexual y olvidarse de la reacción de su miembro. Ésta no puede producirse de forma voluntaria, más aún si su mente se ve afectada por estos problemas:
- Estrés.
- ansiedad.
- Sentimiento de culpa (infidelidad, divorcio, viudez).
- Baja autoestima.
- Cansancio.
- Problemas de pareja.
- Homosexualidad reprimida.
- Represión sexual (religiosa, familiar).
- Pérdida de la pareja o algún otro ser querido.
- Depresión y tomar antidepresivos.
- Miedo de embarazar a la mujer.
- Mala técnica sexual.
A diferencia de la impotencia física que ocurre de forma gradual y luego de forma continua por un periodo de tiempo, la impotencia psicológica tiende a ser abrupta y darse como respuesta a una situación reciente. Además, el hombre puede tener una erección en algunas situaciones y no en otras.
No obstante, la una no necesariamente excluye a la otra, sino que están en correlación, por lo que la impotencia psicológica puede comprender un tratamiento comportamental (psicológico) y/o complementarse con un tratamiento médico para restablecer la condición física del hombre.
Referido: sexo Conseil
Publicado el 28 Abril 2008 – 7:27 am | por Venus |

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