En una entrada anterior vimos que el Templo de Debod deMadridse había convertido en un “hotel” para personas que gustan detener sexo en lugares públicos. Esta práctica no es nueva - existen varias personas que lo hacen si saberlo-, pero es de reciente su definición.
Ojo, el cruising es tener sexo en lugares públicos, pero NO a la vista de todos. Asimismo, es una práctica que suele relacionarse a las personas homosexuales y bisexuales que buscan relacionarse con personas de su misma orientación sexual bajo el beneficio del anonimato.
Indignante. El Templo de Debod, una de las obras arquitectónicas más emblemáticas de Madrid, no solo sirve de guarida a neonazis, drogadictos, indigentes y prostitutas, sino que también como hotel de paso para los “cruisers”, personas que tienen sexo con desconocidos en lugares públicos.
Ya en Internet el templo había sido señalado como uno de los puntos favoritos para esta práctica llamada cruising. Sin embargo las autoridades se hacen de la vista gorda ante las denuncias por los robos y peleas que ocurren en esa zona.
En primer lugar, ¿qué es un flogger? Pues es una tendencia entre los adolescentes de Argentina relacionada a la página web Fotolog.com, donde se suben fotos y los usuarios pueden comentar sobre ellas. La popularidad de un fotolog (blog de fotos) se basa en la cantidad de comentarios y de amigos o favoritos.
Así como los emos, los floggers son señalados por ciertos sectores debido a la sobreexposición de adolescentes en fotos sugerentes, y hasta desnudos, pues Fotolog.com no filtra ni impone una edad mínima para suscribirse. No obstante, los mismos administradores suelen borrar las fotos y hasta cerrar el fotolog.
Cuando nos preguntan sobre las formas de sexo pensamos lo primero que se nos viene a la mente es el sexo vaginal, de ahí en el sexo oral y quizá en último lugar el sexo anal. Pero hasta ahí las tres son las formas clásicas de sexo.
Sin embargo, este siglo XXI ha añadido dos más: el sexo virtual, el cual se divide en dos subclases el cibersexo y el sexo telefónico. Veamos cada uno de ellos:
Si bien el sexo virtual tiene sus ventajas, lo que lo convierten en una alternativa válida para obtener placer rápido y sin compromiso, tiene también su lado negativo.
El riesgo mayor de establecer relaciones por Internet lo recae sobre los menores de edad, quienes pueden caer fácilmente en manos como pedófilos, violadores, secuestradores, entre otros individuos funestos.
Quién pensaría que un aparto frío como una computadora o un teléfono serían los mejores compañeros sexuales de muchas almas solitarias, pero interconectadas, alrededor del mundo.
Esto es el sexo virtual, una forma de interacción sexual en la que a través de un dispositivo electrónico se puede tener una experiencia sexual sin contar con al presencia física del compañero.
El sexo virtual es una forma de interacción sexual sin penetración que se da a través de los dispositivos de comunicaciones como la cámara web (Internet), el teléfono (móvil o fijo) y hasta los mensajes de texto.
Esta práctica sexual tiene como finalidad despertar el deseo sexual entre lo participantes que pueden ser de dos a más personas, quienes pueden estar en espacios cercanos o a miles de kilómetros de distancia