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Es el resultado de cualquier
factor que altere la elasticidad de los cuerpos cavernosos.
Cuando la incurvación supere los 30º, producirá dificultad e
incluso imposibilidad para la penetración vaginal. Puede
ocasionar dolor tanto al propio paciente como a su pareja.
Tipos
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Incurvación congénita: La incurvación suele ser
ventral. Aparece en jóvenes de 18 a 30 años. No provoca
molestias durante la erección y el examen físico es
normal. Suelen sufrir complejo por ello y llega a
condicionar su vida social. La corrección quirúrgica en
estos casos suele ser exitosa y sin problemas. Sin
embargo, dos hechos deben referirse: el acortamiento de
su longitud en 2 a 2 ½ cm., y la posición del pene en
erección queda en óngulo de 90 º respecto al plano
abdominal.
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Incurvación adquirida (Enfermedad de La Peyronie):
La "deformación" del pene se manifiesta únicamente
durante la erección. Dicha enfermedad se describió en
1743 por el cirujano francés François de La Peyronie,
aunque también ha sido llamada fibroesclerosis,
esclerosis cavernosa e induración plástica de los
cuerpos cavernosos. La causa sigue siendo desconocida,
aunque existen múltiples hipótesis que tratan de
explicarla.
Manifestación clínica
Según el momento de su
evolución pueden aparecer diferentes y variados signos y
síntomas. Entre los más comunes citamos:
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Parestesias
o cambios en la sensibilidad cutánea.
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Dolor durante la erección.
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Palpación de una zona de mayor dureza, irregular y de
tamaño variable.
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Incurvación del pene durante la erección que puede ser
dorsal, ventral o hacia abajo y lateral, tanto hacia la
izquierda o derecha según la localización y tamaño de la
placa.
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Acortamiento del pene. Especialmente en placas que
afectan el "septum" o tabique cavernoso.
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Pérdida de rigidez del pene durante la erección en
especial en la posición distal del pene.
-
Dificultad para el coito. Principalmente en aquellos
casos en que la incurvación presenta un grado exagerado.
-
Dolor de la pareja durante el coito en los casos de
incurvación pronunciada.
Suele
aparecer entre los 40 y 60 años. Para su valoración se
precisa de un interrogatorio al paciente o anamnesis y de la
exploración física (palpación de la placa). Si bien la idea
exacta de la repercusión nos la aportarán las fotografías
realizadas por el propio paciente en las posiciones que
muestra el esquema adjunto y con el pene en erección.
Tratamiento
Farmacológico: Si es cierto que en la fase inicial
disponemos de diferentes productos de farmacia como la
Vitamina E, Potaba, Procarbacina, Corticoides, Colagenasa,
Tiomucasa, Orgoteina, Tamoxifeno e incluso láser terapia,
también es cierto que ninguno de estos productos garantiza
la regresión de la enfermedad y su curación. Aunque también
se han visto curaciones de forma espontánea sin ningún
tratamiento. El hecho seguro es que si persiste el problema
más allá de 1 año o 18 meses, su curación espontánea o con
fármacos es prácticamente imposible.
Quirúrgico: Existen diversas técnicas en función del
problema a resolver. Citaremos:
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Plastia de la albugínea.
-
Plicatura de la albugínea.
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Exeresis de la placa y sustitución por injerto.
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Colocación de prótesis peneana.
Nos
referiremos a las dos técnicas más utilizadas, por su
facilidad de ejecución y por sus resultados satisfactorios:
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Plastia de la albugínea: Es la más común. Descrita
por Nesbit en 1965 y que ha sufrido múltiples retoques o
modificaciones a la largo de estos cuarenta años.
Básicamente consiste en extirpar una pequeña cantidad
del tejido que cubre el cuerpo cavernoso contra-lateral
(albugínea) y sutura de nuevo el ojal, consiguiendo con
esta sencilla maniobra el enderezamiento del pene. Su
realización suele ser más o menos fácil en función del
lugar y tamaño en el que se encuentra ubicada la placa
fibrosa. En prácticamente la totalidad de los casos
implica un acortamiento del pene en unos 3 cm. de media,
hecho que podemos compensar si en el mismo acto
quirúrgico realizamos un alargamiento del pene. Dicha
maniobra quirúrgica únicamente requiere del
conocimiento, voluntad y habilidad el cirujano para su
realización. En nuestra experiencia hemos conseguido un
grado de satisfacción alto por parte del paciente, dado
que el tamaño del pene sigue siendo el mismo o en casos
desafortunados perdemos de 1 a 1 1/2 cm. como máximo. La
cirugía se realiza con anestesia local o si el paciente
lo prefiere, regional. La estancia clínica se limita a
unas horas y los cuidados post-quirúrgicos son parecidos
a los de una fimosis.


Experiencia
Cirugía frecuente, aunque el
paciente lo crea una rareza que solo le afecta a él.
Realizamos alrededor de 18 a 25 intervenciones al año.
En la actualidad acompañamos a la corrección de la
incurvación la técnica combinada: Corrección de la curvatura
más elongación dorsal del pene . De esta forma compensamos
el acortamiento que implica la rectificación de la
incurvación con la elongación, con el objetivo de que el
tamaño final del pene sufra la mínima pérdida de longitud.
Cirugía que compensa por sus buenos resultados, tanto
estéticos como funcionales. |
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