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Un lobo con piel de cordero

SEDUCCIÓN. Fuego helado
Hemos topado con el hueso más
duro de roer de todo el zodiaco. Fríos, distantes y
calculadores, estos cubitos de hielo con patas, que guardan
uno de los mayores fuegos sexuales, se harán de rogar
convirtiéndose en el objeto de seducción mientras te miran
de arriba abajo. ¿Sabes moverte? Camina haciéndole ver lo
que se puede perder. Derrítele con una buena conversación
mientras le enseñas el escote o la fuerza de las manos… y
asegúrale que no pretendes sólo sexo (aunque sea mentira
cochina). Tendrás que currártelo con velitas, aroma a
incienso y buenas vistas de la ciudad (son muy muy
tradicionales) pero siempre tienes la opción B: si consigues
ser absolutamente descarado y no le das opción a reaccionar
le tendrás en la cama arrancándote la ropa sin que se haya
dado cuenta de cómo llegó hasta allí.
EN LA CAMA. Un poquito más
Son los reyes del deseo
reprimido. Aguantan hasta que les duela, pero una vez que
explotan cuentan con un carisma sexual fuera de lo común. Lo
suyo es el sexo salvaje, constante y muy, muy frecuente.
¿Sabes esos tarritos que pone “agítese antes de usar”? Pues
lo mismo. Juega a tocarle y tocarte, algún lametón, alguna
sugerencia al oído, pero sin dejar que te haga nada. Si hace
falta átale. Cuándo vuelva a tener movilidad comprenderás
por qué valió la pena todo el esfuerzo anterior.
De ellos puedes esperar arañazos, mordiscos, lucha de poder…
una noche interminable en la que te preguntarás entre
gemidos y bañado en sudor, de dónde sacó esta desvergüenza
aquel modosito al que te dirigiste hace unas horas.
Ah, y no te molestes en hacer la cama después. Volverás a
utilizarla.
FANTASÍAS. Vamos los dos en
compañía…
Cuando el capricornio se
desinhibe se convierte en un devorador insaciable, hasta el
punto de que, en su fuero más interno y, aunque no se atreva
a decirlo, su gran sueño es poder devorar a más de uno y una
a la vez. Sí señor, capricornio guarda en su interior al rey
de las orgías. Nada le gustaría más que encontrarse en un
harén donde, por orden, claro, fueran pasado entre sus manos
y sus piernas, toda serie de cuerpos escultóricos en una
noche interminable. ¿Quieres jugar? Llévatelo a un pase de
modelos o a una calle concurrida y susúrrale al oído qué
podría hacer con cada uno y una de los que se cruzan por su
mirada mientras guías su mano por tu cuerpo –discretamente-.
Le habrás encendido tanto que no será capaz de aguantarse
hasta llegar a casa… Corre, meteros en el baño de un bar!!!
Ella...
La mujer Capricornio es una
agenda ambulante. Que todo esté en orden es lo más
importante para ella y suele ser muy ambiciosa. Tiene deseos
sorprendentemente lujuriosos, sobre todo en su madurez. Y
suele ser muy indulgente con su colección de amantes que
suele mantener durante toda su vida. Sexo, dinero y poder es
lo que más la excita. Le gustan la estrategia, las cuentas
en Suiza y el multiorgasmo.
El...
EI nasequibles al desaliento y
sistemáticos, los hombres Capricornio saben que, a la larga,
Ia victoria es suya. Nunca aceptan un "no" por respuesta y
no es bueno coquetear con un Capricornio sI no se tiene
intención de ligar. Son profundamente sensuales, pero les
gusta asegurarse el dónde y cuándo de sus relaciones. Les
gustan los juegos sádicos y que les aten. Les gustan las
mujeres ricas y el confort. |
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