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Un baño de placer

SEDUCCIÓN. Entre algodones.
Es muy sencillo. Ellos ponen el cebo y con su fascinación te
harán picar sin dudarlo. ¿Recuerdas esos ritos de
apareamiento que se ven en los documentales de animales? Es
el momento de aplicarlos. Son sensibles, imaginativos y muy
románticos, así que echa mano de una cena íntima, un buen
vino (son muy vulnerables al alcohol) y, con mucha sutileza,
cuéntales alguna historia triste. Les habrás seducido y, sin
que te dé tiempo a hacerle proposiciones indecentes, les
tendrás acariciándote con una mezcla de ternura y deseo. Es
el momento de mirarles fijamente a los ojos y pedirles en
plan místico que te regalen la noche. Dicho así, tan bonito,
les parecerá irresistible. Aprovecha para comerles la boca…
¿Quién ha seducido a quién?
EN LA
CAMA. Un universo por descubrir.
La realidad no forma parte de su delicado universo. Son
escurridizos como los peces y lo mismo se te entregan sin
restricciones que se muestran fríos y ausentes. Tienen una
sensualidad fuera de lo común, aunque parecen de porcelana,
así que tendrás que esforzarte en despertar su pasión
recorriendo todo su cuerpo, pero no tan “sutilmente” que
desconecten. Con ellos es mejor provocar despacio hasta que
pidan más. Una mezcla de sensibilidad y rollito salvaje les
mantendrá atentos todo el tiempo, con ganas de averiguar que
será lo próximo… Te verás inmerso en un nuevo lenguaje
corporal en el que ellos juegan con tanta imaginación que ni
siquiera podrás contárselo luego a los amigos ¿qué fue
exactamente lo que te hizo?
FANTASÍAS. Como pez en el agua.
¿Tienes piscina privada? ¿Una bañera considerable? ¿Un
hielito a mano? Esta es la tuya. Ya sabes que a ellos las
sensaciones húmedas les hacen sentirse “especialmente bien”
así que conviértete en agua por un ratito y querrán que
formes parte de su cuerpo, en su más amplio sentido. Prueba
con un jacuzzi o unos baños árabes. Puede que al principio
sientan pudor, por la cosa de lugar público, pero si ya
sabes donde tienen sus puntos flacos conseguirás que se
olviden de dónde están y que te lo hagan olvidar a ti…. Y
sí, saldréis agotados y arrugaditos como uvas pasas, pero a
partir de ahí cada vez que se den una ducha cerrarán los
ojos para recordar que tú eres quien le está “mojando”….
Ella...
Teatral, sugestiva y emocional, a la mujer Piscis le gustan
las pasiones desbocadas y delirantes. Posiblemente se case
varias veces y tienda a vivir pasiones secretas aunque esté
felizmente casada. No puede resistirse a ciertos encantos,
aunque después se la trate mal. Sin embargo, con el hombre
de su vida es intuitiva, erótica y cariñosa. Le excita sobre
todo la exhibición de su cuerpo. Debido a ello, adora la
ropa interior y desvestirse lentamente. Le gustan las camas
de agua, el polvo del trapero y la música clásica.
El...
Volátil e inestable el hombre
Piscis es una bomba de relojería emocional. Le da miedo que
las cosas se acaben y siempre está sediento de afecto. Puede
ser un mentiroso poético o un genio. AI hombre Piscis le es
indiferente la legalidad y el trabajo duro. Incondicional
del sexo, necesita una mujer fuerte y algunos asuntillos
secretos. A veces sufre ataques de falta de autoestima y
necesita oír que es el hombre más maravilloso de la tierra.
Le gusta todo, que es como decir que todo le da lo mismo. |
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