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Muchas
parejas buscan la simultaneidad del orgasmo (que ambos
tengan orgasmo al mismo tiempo). Naturalmente, que si ambos
cónyuges prefieren el orgasmo al mismo tiempo y muchas
parejas lo hacen, entonces deben buscar esta finalidad. No
obstante, algunos aspectos de la respuesta sexual deben ser
considerados antes de embarcarse en la prosecución -muchas
veces meticulosa y obsesiva- para la obtención del orgasmo
simultáneo. Es esencial y loable que en la actividad sexual,
se haga el esfuerzo para dar al compañero/a el máximo de
placer y de satisfacción. Si alguno de ellos está solo
preocupado por su autogratificación o por su orgasmo, no se
puede prestar atención completa al cónyuge. En forma
semejante, si se dedica atención excesiva a la satisfacción
del cónyuge, resultará imposible la concentración apropiada
sobre la respuesta sexual propia. Además, hay que considerar
siempre, que no todos los hombres son iguales ni todas las
mujeres son iguales. La tendencia principal, es el
sumergirse en el interior de la vagina lo más profundo que
sea posible en el momento del orgasmo y mantenerse en esta
posición por cierto tiempo, siguiendo después, uno o dos
"empujones" deliberados.
A la mujer, le suceden cosas
similares y generalmente, procede con aceleración de los
movimientos, tanto en forma atero-posterior, como laterales,
con cierta cantidad de "empujones" y un aumento de la
presión en la zona vulvar. Muchas veces, los movimientos y
"empujones", se producen sincrónicamente, a manera de una
danza. En otras, hay asincronía, producto o de la
inhabilidad o del diferente grado de excitación. La búsqueda
del orgasmo simultáneo, ha producido una serie interminable
de problemas, debido a que no siempre, por las causales
antedichas, es posible alcanzarlos. Las parejas se suelen
quejar o de eyaculación precoz o rápida, o anorgasmia
parcial, o insatisfacción general.
Cuando se investiga
minuciosamente, no hay nada de eso, sino simplemente, una
búsqueda obsesiva de la simultaneidad orgásmica, que cuando
no se obtiene, ese "fracaso" se identifica con los problemas
antedichos,. En manera alguna depende de la simultaneidad
orgásmica, la felicidad de la pareja o el éxito del
matrimonio. Además, es posible que la simultaneidad se
obtenga por un cierto período de tiempo, y luego tras
ciertas viscicitudes propias de la vida, no puedan obtenerse
con facilidad. Atribuir a la falta de orgasmo simultáneo,
ciertos problemas de relación, es un despropósito, en lo
mínimo, exagerado, en lo máximo, una atribución a un
problema sexual, de otro tipo de problemas que provienen de
otra parte. |
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