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Generalmente,
la excitación, y la erección, preceden a la eyaculación. La
estimulación directa de la piel del pene y específicamente
del glande, la presencia de las hormonas en la sangre, los
impulsos que surgen de las vesículas seminales que se
encuentran "al borde", y de los conductos eyaculadores, la
respuesta de las terminaciones nerviosas a los olores
eróticos, y pensamientos sexuales, estimulan todos ellos al
cerebro para mantener la erección y envíe mensajes al centro
eyaculador ubicado en la médula espinal. Primero hay
movimientos ondulatorios (peristálticos) de la ampolla de
los conductos deferentes, de las vesículas seminales y de
los conductos eyaculadores, los cuales mueven el líquido que
se va a eyacular y que contiene espermatozoides, en
dirección de la parte membranosa de la uretra. Después,
ocurre un espasmo clónico (alternancia de contracción y
relajación), en los músculos del piso urogenital, (periné)
los cuales colaboran en la contracción de los conductos
empujando el líquido hacia el exterior del pene. Esta
reacción física va acompañada de una sensación distintiva y
altamente agradable, conocida como orgasmo. Tanto la
erección como la eyaculación, pueden ocurrir sin
estimulación física alguna. El ejemplo máximo, lo
constituyen las emisiones o poluciones nocturnas. No se ha
demostrado que coincida con sueños eróticos. Generalmente
suceden en gente joven, con abstinencia prolongada. Recordar
lo que hemos dicho que las vesículas seminales se encuentran
"al borde". Favorecido por el "oscurecimiento" e inactividad
de la corteza cerebral durante la noche, los centros
mediales inferiores, quedan liberados y precipitan los
movimientos de
los
conductos seminales. Por lo tanto, la aparición de
poluciones nocturnas -habitualmente en gente joven- indica
que existe líquido en exceso en los conductos genitales. La
naturaleza es " sabia" y privilegia la reproducción. Como en
estas edades no existe la frecuencia eyaculatoria que
reclama el exceso de volumen de líquido, se produce la
masturbación. Si ésta es insuficiente, la naturaleza se
encarga de nivelar por bajo el volumen, produciendo las
poluciones nocturnas. Es obvio, por lo tanto, que no tiene
que ver ni con la personalidad, ni con un trastorno sexual.
LAS MUJERES NO TIENEN EYACULACIONES, NI NOCTURNAS NI
MATINALES. Si bien las mujeres evidentemente, no pueden
tener eyaculaciones nocturnas, tienen con frecuencia sueños
eróticos que pueden culminar en orgasmos. Hasta el 70 % de
las mujeres entrevistadas en la mayoría de los estudios
publicados, han experimentado orgasmos nocturnos, que luego,
al despertar, recuerdan como sueños. Alcanzan su grado
máximo, en las mujeres de alrededor de los cuarenta años de
edad. Ya A.Kinsey en los años cincuenta, había demostrado
que las mujeres de todos los grupos de edad, casadas o
solteras, tenían un promedio de tres o cuatro sueños
eróticos por año, culminando en orgasmos. En los estudios
publicados, no se encontraron relaciones entre los sueños
eróticos con orgasmo y la educación religiosa recibida. |
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