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Es muy frecuente escuchar que
"unas copitas de más", estimulan el Deseo y animan a las
personas a acercarse y a desempeñarse mejor sexualmente. Es
indudable el efecto desinhibidor que el alcohol tiene, Actúa
sobre la corteza cerebral, disuelve prejuicios y monotonías
y libera los centros inferiores del cerebro, donde radican
los centros neurovegetativos y del Deseo sexual. Sin
embargo, deberemos señalar, que el alcohol tiene esos
efectos, pero ingerido en escasa cantidad y por un breve
lapso de tiempo. Cuando supera determinados límites de
dosis, el efecto es totalmente contrario, perturbando el
Deseo sexual, impidiendo una buena erección, produciendo
trastornos eyaculatorios y en las mujeres, perturbando la
capacidad orgásmica. El peligro del consumo repetido, es muy
conocido. Muchas mujeres y hombres, hoy alcohólicos,
comenzaron consumiendo alcohol para estimularse,
desinhibirse y atreverse al contacto primero social y luego
sexual. La repetición reiterada del procedimiento, termina
lesionando los centros superiores y el hígado. El consumo
del alcohol, ya no fue un medio, sino un fin en sí mismo.
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