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Mucho
se ha escrito sobre los diversos peligros que pueden
acontecer a una mujer embarazada. Peligros de viaje, el
ejercicio, el coito o manejar automóvil. Estas actividades
no son peligrosas para la mujer saludable bajo condiciones
normales, especialmente cuando se ejecutan con moderación y
en forma razonable. El coito durante la gestación, está
permitido hasta aproximadamente un mes y medio dos meses
antes del parto. Las habituales dificultades mecánicas,
hacen que luego de este tiempo, el coito se presente
dificultoso o a veces, imposible, por el tamaño del abdomen
de la mujer. Sin embargo, el alivio de la tensión sexual,
para ambos, marido y mujer, es posible con caricias, besos y
abrazos. El obstetra, es el profesional más indicado, en
éstos casos, para aconsejar a la pareja. Un hecho importante
es de tomar en cuenta por las parejas.
La
hormona ocitocina, que se libera en la glándula hipófisis en
gran cantidad en la última etapa del embarazo, provoca
contracciones uterinas, que se vuelven más intensas hacia el
final, para permitir la expulsión del bebe. Hay evidencias
científicas, de que la hormona se libera también, durante el
orgasmo femenino. La hormona es inactiva en el útero no
grávido. Hay opiniones científicas divididas, sobre si la
liberación de ocitocina durante el embarazo, a raíz de los
orgasmos, puede precipitar el parto en forma prematura.
Aparentemente, los estudios serios revelan que el Deseo
sexual disminuye algo durante el embarazo. Este descenso se
acentúa, en los tres últimos meses anteriores al parto. Sin
embargo, en otro grupo de mujeres, se constata que el Deseo
sexual se mantiene inalterado y, en pocos casos, se acentúa. |
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