Podría decirse que la posición del misionero y la 69 se pelean el título por la posición sexual más conocida. Aunque algunos no la consideren una posición sexual propiamente dicha porque no se da la penetración, pero algo en lo que sí casi todos pueden coincidir es que es una de las más democráticas: ambos dan y reciben a la vez.
Ahora, ¿por qué se llama “69″? Se dice que el nombre original era “6″ y “9″ por la similitud gráfica de estos números con la posición de los amantes: la parte redondeada del número representa la cabeza, y la parte puntiaguda los genitales.
El sexo en todas sus formas es delicioso pero una de las más sublimes es sin duda el sexo oral cuando es dado en la forma de la icónica pose del 69, cuando ambos miembros de la pareja se prodigan placer mutuo sin diferencias.
A diferencias del sexo anal, el sexo oral tiene más aceptación entre ambos sexos. Según algunos sexólogos, “todas las personas en algún momento de su vida lo han hecho”.
El sexo oral es un capítulo poco conocido del libro del Kamasutra, pero efectivamente en él se tratan sobre las técnicas y posturas más placenteras como la gata, la montura, dominio total, el regalo, la rendición, el carro, cara a cara y el célebre 69 para dar un felatio y cunnilingus.
El sexo oral es llevado a otro nivel en el Kamasutra Tantra que enfoca esta práctica más allá del juego previo, e invita a los ejecutores a saborear los jugos del uno (“como si se chupara o devorara un mango”) para expandir la energía sexual y crear estados de éxtasis.