
Dicen los clichés que “los ojos son el espejo del alma”, y la “sonrisa el lenguaje (también) del alma”, pero para científicos británicos de las universidades de Stirling y Aberdeen, la mirada y la sonrisa son las armas más poderosas de seducción.
No importa si eres tremendo bombón o un patito feo, un rostro sonriente y unos ojos que miren directo al ser amado pueden dar justo en la yema de su corazón…o de otras partes.