
No solo tienen que devanarse los sesos en elaborar inteligentes estrategias de seducción, sino también tienen que sudar la gota gorda para ir detrás de las mujeres. ¡Se esfuerzan el triple!
Según un reciente estudio de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, los hombres gastan un promedio de 1204 kilocalorías en las actividades de seducción, mientras que las féminas apenas gastan 468, aunque ellas diversifican más sus actividades.



