¿Mordiscos? Sí, ¿por qué no? En la guerra y en el sexo todo vale…o casi todo. Pero no nos referimos a mordiscos violentos que puedan causar daño (aunque de por sí esta práctica implica cierto grado de violencia), sino a placer intenso y diferente que rompa con el esquema típico de cómo hacer el amor.
Pero no creas que los mordiscos son cosa de ahora, no, los mordiscos llevan excitando a hombres y mujeres desde hace siglos. La mejor muestra de ello son los mordiscos que detalla el kamasutra, tales como:
El cuello es una zona altamente erógena. Los besos, las caricias y las suaves mordidas en esta zona estimulan sexualmente a increíbles extremos. Aprender a erotizar el área del cuello, la nuca, y detrás de las orejas, es un arte que no debes desconocer… Lee el resto de la entrada »
Continuamos con esta serie de entradas que tratan de informarte a tí, mujer, sobre los principales puntos que hallarás en la anatomía masculina y que podrás activar para producir en tu compañero sensaciones eróticas inolvidables. Recuerda que son 9 las principales zonas del cuerpo del hombre, pero que en definitiva sólo tu imaginación podrá guiarte hacia nuevas e inexploradas regiones con iguales o mejores resultados.
Si alguna vez te has quedado en el aire sin saber qué hacer al ver la cara de frustración de tu chica por no haber llegado al orgasmo, pues aquí encontrarás una pequeña ayuda para que esto no vuelva ocurrir - y mejor aún-, puedas desquitarte de esa mal experiencia con creces.
La lubricación. Si ella no lubrica lo suficiente, aplica en la punta de tu pene gel a base de agua y penétrala con embestidas cortas y rápidas de modo que tu pubis golpee su vulva y monte de Venus. Lee el resto de la entrada »
El papiloma humano (HPV) es un virus común que afecta tanto a hombres como a mujeres y del cual existen más de 100 diferentes tipos. Algunos causan verrugas comunes en manos y pies; aunque la mayoría no causan ningún síntoma visible y desaparecen por sí solos.
Los tipos de HPV que afectan el área genital son cerca de 30 y algunos de ellos pueden causar cambios en las células del revestimiento del cuello del útero que pueden convertirse en células cancerosas si no se realiza un tratamiento. Otros tipos de HPV genital generan verrugas y cambios benignos en el cuello, algunos de los cuales desaparecen por sí solos. Lee el resto de la entrada »