
Son casi las dos de la madrugada y no he podido conciliar el sueño, mi cuerpo arde, mi mente divaga entre fantasías calientes y tan cachondas que no puedo resistir al impulso de correr mis bragas y tocarme el clítoris para saciar la sed de sexo que me carcome.
Pero esto ya no me basta, puedo masturbarme pero no me es suficiente, ya no aguanto… necesito más y me desespera el no poder conseguirlo.
Enciendo la luz como buscando alguna solución que me ayude a apagar el fuego que llevo dentro y de repente lo veo…ahí quieto y espectante está el ordenador que me invita a navegar por las redes sexuales de la web.
Excitada por la necesidad y la emoción de probar cosas nuevas encendí la máquina y me dispuse a buscar sitios llenos de hombres calientes y hambrientos de sexo.
Me sorprende cómo un simple nick que hace ilusión a una diosa del amor pueda servir de anzuelo; me invitan a varios privados, enciendo la web cam y comienzo mostrando y tocando mis senos para quienes están del otro lado.
Pero luego sólo uno llama poderosamente mi atención, aún antes de verlo su nombre despierta cierta curiosidad en mí, Sansón, quizás su mitológica fuerza y poderoso cuerpo hace que me excite aún más.
Publicado por afrodita en Relatos Eróticos el 2 Mayo, 2008
clítoris, consolador, cyber sexo, dildo, msturbación, Mujer, orgasmos, pene, placer, sexo, Sexualidad, verga Co1 Comentario




