La sociedad heterosexual considera a los bisexuales como gays reprimidos y por su parte la comunidad homosexual los tilda de cobardes, pero esto no siempre es así.
Para comprender el verdadero significado de la bisexualidad debemos saber que en el terreno de la sexualidad no hay parámetros definidos ni existe nada que sea blanco o negro.
Salvo contraindicación de tu ginecólogo, no hay ningún problema en mantener relaciones sexuales durante el embarazo, ni para ti, ni para el feto, e, incluso, algunos ginecólogos las recomiendan para relajar a la madre.
Es cierto que durante los tres primeros meses el deseo sexual disminuye, por los cambios que está sufriendo tu cuerpo, pero en el segundo trimestre notarás como tu deseo sexual se multiplica, con lo que es aconsejable que lo satisfagas.
Muchas mujeres anhelan convertirse en las mejores amantes de sus parejas para que ellos se vuelvan locos de placer y las deseen como a nadie. No es tan errado el refrán que cita: Dama en la calle y “ligera de cascos” (por no decir otra palabra que ya imaginan) en la cama.
Pero deben saber que si bien los hombres se excitan con rapidez esto no significa que con el solo hecho de ver una teta eleven su temperatura, si desean encender su hoguera pongan en práctica los detalles que hoy y en sucesivas notas les iré comentando.
Para excitar sexualmente a un hombre hay que tener en cuenta dos aspectos, una cosa es el deseo y otra la excitación, para poder incitarle primero hay que despertar el deseo en su piel.
¿Cómo se logra esto? Dando rienda suelta a la imaginación y teniendo en cuenta los secretos que hoy revelaremos.
Las relaciones sexuales son una manera extraordinaria de unirte y fusionarte a tu pareja o alguien que quieres o te atrea físicamente.
Sientes, por esa persona, un deseo irrefrenable que te lleva a querer compartir cada minuto de tu tiempo y, mejor aún, si ese tiempo lo ocupan teniendo buen sexo.
Muchas parejas por rutina o paso del tiempo pierden el deseo sexual y sus relaciones son cada vez más esporádicas y el sexo se va olvidando convirtiéndose en una actividad de fin de semana.
La mejor manera de tener una vida sexual activa y saludable que redunde en beneficios para la pareja es estimulando el deseo sexual.
El deseo sexual no es el mismo a la mañana que a la noche ni es igual de una persona a otra o con una pareja igual que con la anterior, pues el deseo cambia con las circunstancias, con el estado de ánimo, con el afecto y con las respuestas sexuales que se van dando en el encuentro.
Por todo ésto, no hay una receta mágica para despertar el deseo, tú tienes que buscar tu propia combinación dependiendo de las circunstancias; sin embargo, existen factores comunes que son capaces de desatar el deseo sexual y que puedes usar y combinar a tu antojo:
Dado que el deseo sexual es esa sensación fuerte que nos empuja al encuentro sexual con otra persona; si no sentimos deseo y no hay atracción, difícilmente podamos intentar una relación sexual y, en el caso de acceder al encuentro por pedido de la pareja, no sería de extrañar que el amante sin deseo no sienta satisfacción sexual.
Uno de los principales problemas sexuales en la mujer es la frigidez o falta de deseo sexual, que, en realidad, es un problema de ambos sexos, pero en cada caso adquiere un carácter distinto por la particularidad de la anatomía y las funciones fisiológicas de cada sexo.
El placer en cualquier plano es una sensación agradable y, en el sexo, la percepción no es diferente. El placer sexual se refiere a la respuesta del sistema nervioso central que se activa por una estimulación sensitiva en los órganos sexuales.
Así, tenemos que el placer sexual nace en el cerebro y se manifiesta a través del cuerpo como la consecuencia del estímulo sexualy también de la liberación de la hormona noradrenalina producida por la glándula suprarrenal.
El deseo sexual es una sensación fuerte que se siente tanto en el cuerpo como en el pensamiento y que nos moviliza y empuja a acercarnos, amar, tocar, acariciar, insinuar y otras actitudes relacionadas a la sexualidad y de las que a veces, siquiera teníamos conocimiento que éramos capaces de hacer.
Este impulso es absolutamente elemental y primitivo y está destinado a buscar el contacto íntimo con otro cuerpo para dar y recibir estímulos eróticos.
Mantener a un hombre interesado en tí una vez que ya lo has conquistado no es tarea sencilla, pues no depende solamente de cuán largas son tus piernas; debes cumplir una serie de “otros requisitos” para que él te elija como compañera para toda la vida.
La primer regla para no aburrir a un hombre parece sencilla, pero para una mujer, casi que se puede complicar seguirla: No des sermones; no dramatices ni hagas monólogos donde expones una gran cantidad de razones para fundamentar que él está equivocado, mientras escucha sin poder decir una palabra.
¿Las mujeres también pueden ser impotentes? Pues sí, no solo los hombres sufren la frustración de no poder experimentar placer. La impotencia femenina suele conocerse también como frigidez y se refiere a la poca o casi nula excitación en la mujer.
El problema de impotencia en la mujer comparte con el del hombre en que puede ser causado por factores físicos y principalmente psicológicos, con la diferencia que el desempeño sexual de la pareja toma mayor relevancia en la frigidez femenina.
Lalibido es el “deseo hacia otra persona” y nos referimos a ella como la libre creatividad, o energía psíquica que un individuo dispone hacia el desarrollo personal, o individualidad de sí mismo.
En Sexología se emplea para hacer referencia al deseo sexual y debe diferenciarse la libido masculina de la femenina, puesto que las fuentes de placer varían de un sexo a otro.