Si hay una industria en la que la regla número uno es no ponerle límites a la imaginación, esa es la industria del porno, de ahí el secreto de mantener a su público cautivo y ávido de más y más sexo.
Una de las nuevas “locuras” pornográficas son las películas subacuáticas. La “genial” idea se le ocurrió al fotógrafo estadounidense Mark Yasenchak, quien filma películas porno bajo el agua, con tubo de oxígeno o sin él.
En un arranque es espontaneidad puedes tomar a tu pareja y hacerle el amor de frente. Puede ser delicioso y liberador, pero en una relación estable de pareja, tanta economía de tiempo puede resultar contraproducente.
La sal del sexo está en los juegos preliminares, el preludio a la penetración, el dulce y anhelante camino hacia le orgasmo. Es por ello que el Kamasutra reserva un lugar especial para ellos, como preparación para sus intrincadas posiciones.