
Tener sexo en un lugar público añade morbo a la relación sexual, provocando una estimulación adicional que añade placer al acto sexual. Pero debes de tener cuidado, seguir unas pautas muy marcadas, porque el placer se puede convertir en una situación vergonzante o incluso llegar a tener problemas legales.
Tu primer máxima debe de ser la discrección. Debes de hacerlo todo sin que nadie se de cuenta, solo tu pareja y tú. Os tenéis que asegurar de que nadie se da cuenta de vuestras intenciones. Es conveniente que no entréis a la vez en el lugar elegido. Primero uno y luego otro, así evitaréis miradas curiosas.
Publicado por Ruler en Coito, Fantasías, Orgasmo, Pareja, Prácticas Sexuales, Sexualidad el 28 Julio, 2008



