Como les he comentado en notas anteriores, las mujeres podemos padecer infecciones vaginales alguna vez en la vida.
La causa más común de esta afección son las levaduras, (hongos) que generan picazón, alteraciones en el flujo vaginal, enrojecimiento y edema en la vagina o en los labios, etc.
Todas las mujeres sin distinción de edad ni actividad sexual estamos expuestas a las infecciones vaginales.
Si bien al menos una vez en la vida vamos a experimentar esta afección, es posible prevenirla con cuidados más que básicos y simples.
¿Qué hacer para prevenir una infección vaginal?
Lo primordial es tener una buena higiene íntima, es importante que mantengas siempre tu vagina seca y limpia.
Los lavados vaginales eran muy utilizados en épocas pasadas cuando no se contaba con los métodos necesarios para paliar las infecciones genitales.
Pero actualmente además de ser innecesarios, ya que se dispone de los tratamientos idóneos para tratar este tipo de afecciones, está demostrado que las duchas vaginales pueden ser perjudiciales.
Uno de los grandes tabúes tradicionales de la sexualidad es la menstruación y si es posible, o no, mantener relaciones sexuales durante los días en los que la mujer está menstruando. Tabúes, claro está, de origen puramente religioso.
Pues bien, durante la menstruación se pueden mantener relaciones sexuales sin ningún problema. De hecho muchas mujeres, una vez que los dolores de los primeros días han pasado, se sienten más excitadas durante este período.
Las mujeres debemos tener especial cuidado con la higiene de nuestra vagina ya que se trata de una zona muy propensa a infecciones. Paradójicamente muchas veces llevamos a cabo prácticas que sin los cuidados apropiados generan alteraciones en la misma.
El nadar en piscinas públicas, permanecer demasiado tiempo con el bañador húmedo, usar protectores diarios, hacer deporte con ropas sintéticas, usar bragas de materiales que no permiten que la zona se oxigene, hacen que sea susceptible al ataque de microorganismos
Uno de los grandes dilemas que se les plantea a los padres es el momento ideal para hablar de sexo con sus hijos, y la forma de hacerlo. Por ello, sigue estos pequeños consejillos y todo te resultará más sencillo.
1. Aguarda a que te pregunte. Cada niño tiene una velocidad de maduración, por lo que no deberías adelantarte al de tu hijo. Espera a que él te pregunte sobre estos temas, sin o muestra curiosidad no adelantarás nada con hablarle de ello.
La diferencia de edad en la pareja puede ocasionar multitud de problemas de convivencia, pero, a la vez, puede genera una gran compenetración, basada precisamente en la complementación entre caracteres, personalidades e intereses.
Lo más habitual es que sea el hombre el mayor de la pareja y la mujer la más joven, sin embargo, cada vez es más normal el caso contrario, es decir, que sea la mujer, en lugar del hombre, la persona con más años.
La genofobia es una de las disfunciones sexuales más preocupantes, ya que afecta directamente a la apetencia sexual, en el sentido de que provoca el miedo al sexo, el miedo a mantener relaciones sexuales con una pareja.
Esta fobia suele tener raíces en una infancia problemática con problemas psicológicos de este tipo. Lo más habitual es la presencia de padres represivos que instalaron en la mente del niño castigos duros por pensar en sexo.
Atrévete a seducir: Todo lo que necesitas saber y nadie te cuenta sobre el sexo de Everett Flic es un libro guía destinado a todas las mujeres que desean descubrir los secretos que esconde el arte de amar.
Una publicación actual para mujeres actuales, en sus páginas encontrarán 16 capítulos que desglosan cada parte de la sexualidad humana abarcando desde el simple acto de besar hasta los métodos anticonceptivos y el striptease.
En un principio no se creía en la existencia de la eyaculación femenina, y se identificaba este fenómeno con la lubricación femenina como preparación para el coito, evitando así el dolor de la penetración.
Sin embargo, con el tiempo los investigadores descubrieron que además de esta lubricación, algunas mujeres expulsan un líquido a través de la uretra, es decir, a través del tubo de la orina, durante la relación sexual.
En cuanto al sexo siempre queda algo por aprender y qué mejor que hacerlo por medio de una completísima y original guía.
Sexo en la ciudad, día y noche es una publicación dedicada a las mujeres osadas de hoy día que están en la búsqueda de explayar sus horizontes sexuales al máximo.
Muchas mujeres se preguntan por qué luego de tener relaciones sexuales su vagina queda sensible, irritada y con ardor al orinar.
Es normal que algunas veces nos pase esto, puede que suceda por unalarga sesión de sexo, sequedad vaginalo cuando la penetración ocurre antes de que estemos lo suficientemente excitadas (con la vagina dilatada y húmeda).
El cuerpo femenino es bello y en nuestras curvas los hombres encuentran la perdición, así qué mejor que destacarlas para volverlos locos de pasión.
Hoy he elegido el disfraz de diablesa que representa a esa mujer malvada, vil y ardiente capaz de volver el lecho un infierno de pasión y lujuria, no hay hombre alguno que no quede cegado ante una fémina vestida con un apretado y pequeñísimo traje rojo vibrante.
La homosexualidad puede convertirse en un verdadero trauma si no se trata con la normalidad que requierer. Sin embargo, las constricciones sociales, las presiones familiares y la falsa moralidad obliga a que muchos homosexuales acaben renegando de su condición. Sin embargo, es conveniente que conozcas las etapas de la comprensión de la homosexualidad:
1. Atracción física por personas del propio sexo: Sin darse cuenta, sin previo aviso, comienzas a sentirte atraído por gente de tu propio sexo, en lugar de personas del sexo contrario.
A pesar de un nombre tan desagradable, el ‘bukkake’ es una práctica muy habitual en la practica de la sexualidad, por el gran placer, tanto físico como psicológico, que genera. Su origen es japonés, aunque no ha tardado en extenderse al resto del mundo, gracias al cine pornográfico.
En origen, la práctica está basada en varios hombres eyaculando sobre una mujer situada en el centro del círculo, aunque cada vez es más habitual que el bukkake se realice con un solo hombre y una sola mujer.