Mar铆a era una hermosa mujer muy adelantada para su 茅poca a pesar de las habladur铆as, ella no ocultaba su constante apetito sexual. Desde que hab铆a entrado en la pubertad se encontraba excitada casi todo el tiempo y cuando no consegu铆a revolcarse con alguno de los sirvientes de la casa sol铆a pasar largas horas masturb谩ndose.
La joven amaba y necesitaba el sexo tanto como el aire para vivir, su vagina siempre dispuesta a ser penetrada la convert铆a en una especia de fiera devoradora de hombres.
A algunos hombres, por inseguridad u otro motivo, les incomoda mucho que su novia use un vibrador, o peor a煤n, si les sugiere que le regale uno por su cumplea帽os y que quiere “hacer un tr铆o” con el susodicho.
“Es m谩s grueso, m谩s grande, no se cansa y no se encoje”, dir谩n algunas f茅minas a favor de su mec谩nico compa帽ero. Pero m谩s all谩 de esto, un vibrador para muchas mujeres significa tener mayor libertad sexual y sentirse m谩s due帽as de s铆 mismas.