El despertador se activó y su estridente chillido me arrancó de los brazos de Morfeo, me niego a despertar, estaba sumida en un sueño muy excitante al que mi cuerpo respondía de la mejor de las maneras. Mi vagina está tan húmeda, siento cómo el calor de la pelvis invade todo mi cuerpo; si la maldita campanilla no hubiera sonado habría disfrutado del mejor sexo onírico de mi vida, pero ahora estoy despierta y mi carne está hambrienta de placer porque no encuentra sosiego entre las sábanas.
Me doy una ducha fría pero las ganas de follar no se disipan, hace tiempo que no tengo contacto con un hombre y lo que más deseo en este momento es sentir el calor del cuerpo masculino sobre el mío.
Debo ir a trabajar pero no se cómo conseguiré concentrarme en todos los archivos pendientes que me quedan por revisar si mi mente divaga entre las escenas más calientes que recuerda y para colmo de males la oficina es un mar de testosterona, la mayoría de mis compañeros son todos hombres.
Quisiera poder acariciarme un poco antes de salir pero el tiempo apremia, mis manos desean bajar hasta la vagina pero no puedo darme el lujo de llegar tarde al trabajo, mi jefe me mataría si se entera que voy demorada.
Tomo coraje y cojo el primer taxi que pasa, por suerte no tuve que esperar mucho tiempo, trato de calmarme pero durante el camino me sorprendo a mi misma fantaseando con el conductor del coche, con esas manos gruesas y esos ojos profundos que se dejan ver por el retrovisor y me doy cuenta de la falta que me hace disfrutar de un buen sexo esta mañana.
Faltan unos metros para llegar a la oficina y mientras más me aproximo el perfume penetrante y masculino de mis compañeros se cuela por mis fosas nasales haciéndome inspirar profundamente lo que revive el deseo de mi carne caliente.
Paso el día entero sumida entre papeles y archivos tratando de controlarme y no desviar los ojos hacia los turgentes traseros o abultadas hombrías de los varones que me rodean, pero aún así me cuesta concentrarme y me demoro con el trabajo, por lo visto tendré que hacer horas extras.
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