Inocente será su nombre, pero la pose del perrito o “en cuatro” es una de las más apasionadas y salvajes, de ahí que se le llame también “furor salvaje”. Es una postura muy gratificante tanto para parejas heterosexuales como homosexuales por estas razones:
La comodidad que ofrece a la persona activa para tocar el clítoris y/o de su pareja.
Permite una variedad de movimientos.
Permite que la persona pasiva tome con facilidad los testículos del hombre.
Aunque en nuestros días la homosexualidad goza de mayor aceptación (no toda la que debiera igualmente) y es muy común encontrar a dos chicos por la calle tomados de la mano, o asistir a programas de televisión que se ocupan de la temática, aunque está algo más aceptada, hay detalles que en la mente de los heterosexuales genera intriga y hasta cierta curiosidad.
¿Eres pasivo o activo? Y esto se debe a que socialmente está mejor visto ser activo (pues se asocia al estereotipo masculino) que pasivo (más relacionado con el prototipo femenino). Y esto no sólo mueve la morbosidad de la gente sino que se presta a interpretaciones erróneas. Por ejemplo muchos heterosexuales consideran que el componente activo en una pareja gay es “menos” gay por el sólo hecho de ser quien penetra. Y que quien cumple un papel más pasivo es en realidad “más gay” que el otro, porque es quien cumple la función de “penetrado”. Lee el resto de la entrada »