Durante los años de juventud mi vida sexual era altamente activa, elsexosiempre fue mi talón de Aquiles, nunca conseguí resistirme a las  propuestas indecentes y por ello cuento más de 100 pollas en mi haber.

Luego me casé y como es natural en un principio, con mi marido rompíamos la cama de tanto follar, pero con el tiempo las sábanas se fueron enfriando y nosotros distanciando. A pesar de ello nunca había sido infiel más que con mismanosque cada día acariciaban mi insaciable vagina.

Leer noticia completa

Publicado por



Habían pasado más de 7 meses y la malaria desexoparecía no acabar nunca, estaba hastiada de tener que tocarme todas las noches imaginando que tenía una verga penetrándome.  El consolador gastado por el uso  ya no me atraía y los orgasmos que conseguía darme eran sólo una burda imitación del placer que necesitaba. Me encontraba al límite, mi mente se la pasaba ocupada con escenas cachondas la mayor parte del día y no lograba concentrarme en otra cosa.

Las ganas de follar me carcomían, andaba con elsexoconstantemente húmedo y dilatado a la espera de una polla que lo llene. La situación me superaba, no aguantaba la abstinencia y estaba decidida a ponerle fin sea como sea, pero el no tener una vida social activa me jugaba en contra.

Leer noticia completa

Publicado por




Categorías