jul
17
2009
El agua cálida me envolvía por completo pero no conseguía apaciguar los latidos acelerados de mi corazón. El contacto con su piel caliente me estremecía y el caprichoso deslizar de nuestros cuerpos húmedos -que se movían al ritmo del placer- me sumía en un trance erótico, un estado tan insondable que llegaba a rozar lo hipnótico.
Estaba en verdad perdida dentro de sus profundos ojos, abandonada a la suerte de su boca y sofocada por el fuego de su lengua. Mis manos, palmo a palmo, recorrían su anatomía mientras inspeccionaban como un ciego las curvas de su cuerpo para plasmar a fuego su forma en mi memoria.
Etiquetas amor, historias de seo, masturbación, Pareja, placer, relato erotico, rogasmo, sexo, Sexualidad
Categoría Relatos Eróticos
3 comentarios
Publicado por
Afrodita